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¿Cómo mantener la motivación académica en la virtualidad?

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Infografía: Angélica Sofía Gualtero

Estrategias para mejorar e incrementar tu concentración

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Infografía: Zeus Vargas y Brayan Ortiz

¡Correo electrónico sin enredos!

Al principio es muy fácil no preocuparse por los correos que llegan, pero cuando empiezan a llegar 10, 20 o más correos diarios es necesario desarrollar estrategias para gestionar esta importante herramienta en la Universidad.

Te recomendamos:

  • Definir momentos del día específicos para revisarlo. Evita revisar cada vez que te llega un correo, sobre todo si son muchos se puede volver una distracción. Dedicar dos o tres momentos en el día puede ser suficiente.
  • Mantén en tu bandeja de entrada únicamente correos que requieran acción inmediata; de esta manera mantendrás la información organizada. Lo ideal sería mantenerla despejada e ir ubicando en carpetas los correos que llegan.
  • Haz una carpeta con tareas por hacer. De esta manera puedes enfocarte y seleccionar con cuál de las tareas pendientes vas a continuar.
  • Jerarquiza tus mensajes y organízalos en carpetas bien sea por materias o por áreas de tu interés como una iniciativa estudiantil, un pasatiempo o temas personales.
  • Mantente suscrito solamente a los correos que realmente necesitas; se te puede ir una gran parte del tiempo eliminando correos de publicidad y otros no esenciales.
  • Utiliza el calendario de tu correo electrónico para hacer el seguimiento de tareas.
  • No descartes los correos que vienen de la Universidad, de tu Facultad o de la DECA, podrías estar desechando información importante o incluso estar perdiendo oportunidades interesantes.
Referencias:  

Squillace, M. (sin fecha). 10 Ways to Manage Your Email Inbox—According to People Who Get 100+ Emails a Day. The muse. Recuperado de: https://www.themuse.com/advice/managing-inbox-tips-real-people-get-hundreds-emails.

The Mind Tools Content Team. (Sin fecha), Managing Email Effectively. Mindtools. Essencial skills for an excellent carreer. Recuperado de: https://www.mindtools.com/pages/article/managing-email.htm.

Whitmore, J. (Sin fecha), 4 Tips to Better Manage Your Email Inbox. Entrepreneur. Recuperado de: https://www.entrepreneur.com/article/241423.

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Autor: Gabriel Colorado

¿Concentrarse en la virtualidad? Guía para entender y mejorar la concentración

¿Crees que hay alguna diferencia entre atención y concentración? Sí la hay: primero se presta atención, y si esta atención se mantiene, se puede llegar a un estado de concentración. Así, la concentración se puede  definir como la cantidad de recursos de atención mantenidos en el tiempo  con una tarea específica (Londoño, 2009).

Este proceso de atención-concentración nos es útil especialmente para nuestro aprendizaje. Sin embargo, nuestro cerebro no es especialmente bueno centrándose en una sola tarea por largos periodos de tiempo, de hecho, según la mayoría de investigaciones al respecto, el promedio de atención de las personas en un tema específico se tiende a mantener de manera continua entre 10 y 18 minutos (Bradbury, 2016). Adicionalmente, la atención está directamente ligada a nuestros intereses y a nuestra percepción de bienestar; por lo que estamos abiertos a diferentes estímulos que podrían ser importantes en un momento determinado.

Actualmente, estudiando desde casa,  debemos lidiar con “distracciones” a las que no estábamos acostumbrados. Algunas de estas distracciones que anteriormente no hacían necesariamente parte de nuestra cotidianidad son: charlas con familiares,  rutinas de cuidado,  apoyar en la limpieza de artículos cuando alguien llega de la calle, entre otras. Estas distracciones frecuentemente alejan nuestra atención de las tareas que debemos realizar, generando sentimientos de frustración y de malestar (Jiloha, 2020); y disminuyendo así nuestro desempeño, y la cantidad y calidad del trabajo que realizamos (Brewer, 2009).

¿Cómo disminuir las “distracciones”?

Primero que todo, es fundamental buscar establecer rutinas cotidianas en la alimentación, ya que esto te brinda tranquilidad emocional en la medida en la que te permite sentir que hay una estructura. Busca despertarte a la misma hora todos los días (esto favorece el reloj circadiano). Procura desayunar, almorzar y cenar a la misma hora todos los días. Se ha demostrado que las personas que tienen hábitos alimenticios estructurados desarrollan mejores niveles de atención y un adecuado desempeño en sus tareas respecto a quienes no lo hacen, o lo hacen intermitentemente. Lo anterior, dado que el organismo puede llevar a la persona a entrar en estado de ansiedad por no identificar en qué momento tendrá lugar la ingesta de alimentos (Nardone, 2004).

Así mismo es importante establecer rutinas diarias que incluyan espacios de descanso, hacer ejercicio  y tener adecuados hábitos de sueño. Se ha comprobado que estos tres elementos favorecen la concentración.

Una situación con la que tenemos que lidiar cotidianamente es la sensación de que no podemos con las tareas o no sabemos cómo manejarlas, lo que lleva a que nuestra mente comience a divagar. Así, si llegas a tener esta sensación una de las estrategias que puede ser de utilidad es detenerte: puedes, por ejemplo, hacer un poco de ejercicio, tomar agua, y posteriormente retomar las tareas que debes realizar.

Sohlberg & Mateer, (2006), por su parte, realizan 5 recomendaciones para el manejo de problemas de atención que pueden resultarte útiles:

Referencias

Bradbury, N. (2016). Attention span during lectures: 8 seconds, 10 minutes, or more?. Advances In Physiology Education, 40(4), 509-513. doi: 10.1152/advan.00109.2016

Brewer, B. (2009). Sport psychology (pp. 18-21). Chichester: Wiley-Blackwell.

Jiloha, R. C. (2020). COVID-19 and Mental Health. Epidemiology International (E-ISSN: 2455-7048), 5(1), 7-9.

Londoño, L. (2009). La atención: un proceso psicológico básico. Pensando Psicología, 5(8), 92-100. Recuperado de https://dspace.uib.es/xmlui/bitstream/handle/11201/150730/555786.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Mindfultips. (2020). Recuperado de https://www.colpsic.org.co/noticias/mindfultips-1/2192

Sohlberg, M., & Mateer, C. (2006). Improving Attention and Managing Attentional Problems. Annals Of The New York Academy Of Sciences, 931(1), 359-375. doi: 10.1111/j.1749-6632.2001.tb05790.x

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Autores: Angélica Gualtero, Brayan Ortiz y Zeus Vargas

E-mails asertivos

¿Tienes algún amigo o conocido que siempre sabe qué decir? ¿Alguien que puede expresar lo que le molesta y lo que le gusta sin entrar en discusiones? Es muy probable que esta persona haya tenido experiencias que le enseñaron a ser asertivo, pues esta es una habilidad social  que se puede entrenar y que nos permite comunicarnos de forma adecuada con quienes nos rodean. Una persona asertiva logra llegar a acuerdos, sabe poner límites cuando es necesario y también es flexible cuando la situación lo amerita.

Cuando nos comunicamos frente a frente una actitud asertiva es posible gracias a diferentes factores que facilitan la fluidez de la conversación: la mirada, el tono de la voz y el lenguaje corporal entre otros. Sin embargo, en nuestra vida académica y profesional escribir correos será una necesidad constante y ahí necesitaremos otro tipo de herramientas para lograr ser asertivos.

Entonces, ¿Cómo ser asertivo en tus correos?

A diferencia de la comunicación oral,  cuando escribimos no podemos hacer caras o cambiar el tono de nuestra voz. Estos dos elementos hacen parte de las expresiones corporales que nos ayudan a dar señales de si lo que comunicamos es amable u odioso. En el caso de la comunicación online establecemos ‘códigos'  que muestran cordialidad y ayudan a tener conversaciones efectivas.

Los códigos son acciones que se llevan a cabo por su valor simbólico.  Un ejemplo es cuando cerramos un correo para un profesor o un jefe con "saludos" o "espero atenta/o su respuesta" seguido de nuestro nombre completo.  Estos son elementos que bien podrían omitirse pero que muestran respeto por la persona con quien nos comunicamos.

A continuación te compartimos algunos códigos que ayudarán a dar un tono asertivo a tus e-mails:

1. Identifica a quién le estás escribiendo

Cuando le escribimos a un amigo cercano ‘Buenos días querido amigo’ en WhatsApp puede parecer que algo raro pasa; de igual manera sería raro escribir de manera informal a un profesor con el que nos comunicamos por primera vez. Por eso, identificar a quién va dirigido el mensaje es importante.

2. Plantea de manera clara tu objetivo de comunicación

Define lo que buscas con tu correo: ¿un favor?, ¿una solicitud?, ¿motivar a tus compañeros de clase a hacer un trabajo? Si te das cuenta cada una de esas situaciones te pone en un lugar diferente. Estas son algunas recomendaciones en cada caso:

Pedir un favor o una información: Para comenzar da un poco de contexto y en seguida sé muy puntual y específico con lo que necesitas. Agradece la atención de la persona que te va a colaborar.

Motivar a tus compañeros de clase a realizar alguna actividad: Estos pueden ser los correos más difíciles pues debes asegurarte de ser propositivo y además lograr un equilibrio para no mostrarte dominante ni impreciso. Ten en cuenta la perspectiva de tus compañeros, hazles preguntas y propuestas; involúcralos en tus planes.

Hacer una queja o reclamo: este también puede ser un correo complejo de escribir, en especial si estás molesto por alguna situación. Ten en cuenta que una persona asertiva modula sus emociones antes de reaccionar impulsivamente con las personas. Para hacer un reclamo expresa objetivamente lo sucedido, en la medida de lo posible ayúdale a la otra persona a identificar en dónde se equivocó y muéstrale cómo podría evitar quejas como la tuya en una próxima ocasión.

Ofrecer una disculpa:  Cuando nos equivocamos tendemos a adoptar comportamientos evitativos pues no siempre es fácil reconocer los errores, aun así, es muestra de respeto y consideración ofrecer disculpas de manera genuina cuando sea necesario.  Sé claro, no repartas culpas y acepta que te equivocaste.

3. Revisa lo que escribiste

A diferencia de la comunicación oral, en la comunicación escrita siempre tenemos la posibilidad de verificar nuestro mensaje y asegurarnos de que estamos expresando justo lo que queremos expresar.  Por eso una buena medida es dar siempre una última lectura a tu e-mail justo antes de dar clic en enviar.

Fuentes: 

Mantzouranis, G., Baudat, S. & Zimmermann, G. (2019). Assessing online and offline adolescent social skills. Development and validation of real and electronic communication skills questionnaire. Cyberpsychology, behavior, and social networking, 22(6).

Landone, E. (2012). Discourse markers and politeness in a digital forum in Spanish. Journal of Pragmatics, 44(13), 1799-1820.

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Autoras: Laura Calderon y Jenny Caro

¿Conoces todos los servicios de la Biblioteca?

La voz del estudiante virtual

¡TESTEATE!: ¿Qué tan buen estudiante virtual eres?

¿Cómo saber si estás preparado para enfrentar tu nueva vida académica virtual? ¿Qué habilidades debes desarrollar para tener un buen desempeño en tus clases en línea?

Sabemos que ahora mismo tienes muchas clases en línea, que las jornadas frente al computador pueden llegar a ser extenuantes y maratónicas, que extrañas el campus, a tus amigos y a tus profesores. También que ahora esta nueva situación demanda lo mejor de ti y a veces no sabes cómo asumirlo.

¡Bueno!, no tienes que esperar a que se caiga el “Bobo” para saberlo. Tampoco tienes que cancelar materias, poner el semestre en pausa o esperar a que algo (más) extraordinario ocurra. Avancemos juntos para continuar la vida académica, por eso, queremos proponerte que te autoevalúes. Y no solo eso, también, una vez verifiques tus fortalezas y debilidades, puedas hacer uso de distintos recursos que te van ayudar a solventar las posibles deficiencias para “pilotear” este nuevo viaje. Muchos éxitos…

¿Qué hacer para no perder el hilo mientras estudiamos virtualmente?

Trasladar la Universidad a tu casa, y tomar las clases en línea, puede ser un nuevo reto para ti. Te queremos compartir una serie de sencillos consejos para ayudarte a aumentar la concentración y no irte por las ramas cuando se trate de atender los asuntos académicos.

¿Los ponemos en práctica?

¿Qué hacer para tener el control sobre nuestros estudios?

¡AUTORREGÚLATE!

Decirlo es fácil, pero cuando nos ponemos “manos a la obra” nos damos cuenta de que no lo es. Por eso, queremos presentarte unos sencillos pasos para ser más eficiente en los contextos de aprendizaje virtual. Al ponerlos en práctica, podrás sacarle mejor provecho a tu tiempo y funcionar con mayor comodidad frente a tus compromisos académicos.


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